El cantar de los pájaros, al alba,
Cuando el tiempo es más tibio,
Alegres de vivir, ya se desliza
Entre el sueño, y de gozo
Contagia a quien despierta al nuevo día.
Alegre sonrriendo a su juguete
Pobre y roto, en la puerta
De la casa juega solo el niñito
Consigo y, en dichosa
Ignorancia, goza de hallarse vivo.
El poeta, sobre el papel soñando
Su poema inconcluso,
Hermoso le parece, goza y piensa
Con razón y locura
Que nada importa: existe su poema.
(Luis Cernuda)